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sábado, 12 de julio de 2014

EL NEGRO





EL NEGRO
(Artículo de 1916 El Negro)

     
     Sólo por ignorancia, por una limitación espiritual lamentable, es que muchos continúan viendo en el negro algo así como un espantajo para meterle miedo al nene, o como una bestia sudorosa y paciente venida al mundo para ahorrarle al blanco la molestia humillante de cortar la caña, de lavar la ropa y el piso, de hacer la comida, y otros menesteres todavía más bajos y penosos.
     Y, sin embargo, basta asomarse con un poco de cultura y simpatía al espectáculo del mundo, para uno echar de ver que casi siempre es más interesante, un ejemplar humano más noble y valioso, el humilde negro que suda el quilo en la vega de caña, que el señor gordiflón por quien trabaja. Generalmente, este señor gordiflón tiene una leontina, y en esta gruesa leontina, si es de oro, es que radica todo lo que, de valor positivo, podemos encontrar en la persona del hombresito gordiflón monarca de las cañas. Generalmente ¡ay! en la persona del hombresito gordiflón para quien suda el negro sólo encontramos, si lo miramos bien, los tres o cuatro o los diez o doce elementos integrantes de una grosera máquina de deglución y de acumulación de intereses simples y compuestos. Ni un solo soplo de bondad, ni un destello de comprensión, ni el aleteo más leve de una pura, de una noble emoción. Este hombresito gordiflón sólo recuerda haberse estremecido sincera y desinteresadamente un día que asistió de mala gana a la representación de un drama de Echegaray o de Jorge Ohnet, y en que el primer actor declamó no sé qué frases por no sé qué aparatosa tontería que le habían hecho. Pero aquel nudito en la garganta fue en el teatro, ante un actor famoso que le impuso un respeto casi religioso, entre el silencio y la expectación de todo el mundo, y escuchando un torrente de expresiones nuevas, resonantes y temblequeantes, que le taladraron la grasa y le encontraron los escondidos y adormidos nervios, y se los sacudieron. Pero fuérale a él, en la vida real, sin tramoya ni aparato escénico y sin largas y estrepitosas tiradas grandilocuentes; fuérale a él con cuentos y clamores el mismísimo gallo que cantó en Belén, y ya verían, ya verían la patada o el eructo que él le soltaba al gallo de Belén y al lucero del alba, si no era cosa que le dejase algún provecho o utilidad práctica bien redonda y sonante.
     Pues bien; por estos raros caprichos del destino, este hombresito gordiflón era antes de la abolición de la esclavitud (y dicen que todavía lo sigue siendo), el amo del negrito sudoroso y paciente, y no hay que ser un lince en materia de atisbos psicológicos para quedar convencido de una sola ojeada de que, por poco que valiera el negrito, valía más, mucho más que su amo. El amo era una máquina, el negrito era un hombre. Un hombre sin pulir, pero robusto, pero sano, pero bueno. Bueno porque vino de Åfrica; porque evocaba la imponente, la religiosa grandeza de la selva; porque era el fruto virgen de una tierra inmensa y opulenta; porque en el terso ébano de su cuerpo ágil estaba vivo el músculo, y cálida la sangre, y brava la mirada, y alegre y franco el corazón. Era negro y el otro era blanco, ¿pero y qué? ¿De cuando acá ha sido privilegio de tal o cual color expresar la belleza? ¿No hay más fulgor de misterio y belleza en el diamante o en la perla negra que en el diamente o en la perla blanca? ¿Y qué me decís, so rutinarios, de la noche? ¿Hay esplendor del día que pueda compararse con la magia exquisita de un solo minuto de la noche? ¡Oh la naturaleza, la naturaleza, augusta madre multiforme que no le dió su soplo de belleza ni al blanco, ni al amarillo, ni al verde, ni al rojo, ni al negro; sino que en cada uno se esconde y en cada uno se deja vislumbrar y adorar! El único pecado es separarse de ella, y ella es y será eternamente la norma única, el único criterio de valoración. De ella al hombresito gordiflón dueño del negro y de la leontina, una distancia enorme, puesto que este hombresito a quien sólo le queda vivo un recóndito instinto alevoso y rapaz de roedor, no sólo no la busca, sino que reniega de ella y ya no la recuerda ni casi la conoce. En cambio, de ella, de la naturaleza, al humilde negro que el sol tuesta y devora en la vega, no hay distancia apreciable: son una misma cosa pura y bella en que resuena el latido profundo de la vida. Y siendo así, ¿qué absurda subversión, qué horrible escamoteo del orden natural, qué monstruosa corrupción es ésta que al negro sano, fuerte, ágil, alegre y bello lo convierte en esclavo del monmgote vil y abotagado y flatulento de cuerpo y de espíritu?
     ¡Oh mi buen hombresito gordiflón que, sin saberlo él resume y compendia en su manteca y leontina, nada menos que toda una época, y sin saberlo él, trajo la magna guerra que ahora ensangrienta los campos de Europa, y, siempre sin saberlo él, en la convulsa hoguera que él mismo incendió y en la que se achicharran y perecen tantas cosas nobles, se achicharra y perece él también!...
     ¡Oh mudo y manso negro que, humildemente y solitariamente, vas sudando tu vida gota a gota sobre el terrón pesado que deshace tu azada en la paz de los campos: en esta hora solemne en que la grasa del hombresito gordiflón que fue tu amo está chisporroteando en la hoguera de Europa, llegue hasta tí, con mi saludo, la onda de mi emoción!





VOCABULARIO





  1.Espantajo= Lo que se pone en un paraje para espantar, asustar.

  2. Que suda el quilo= Que trabaja con gran fatiga y desvelo.

  3.Gordiflón= Uso popular en Puerto Rico del adjetivo gordinflón= Muy gordo y rechoncho y de carnes abundantes y flojas.

  4.Deglución= Acto de tragar, devorar, consumir.

  5.Adormidos= Adormecidos= Disminuida su sensibilidad.

  6.Tramoya ni aparato escénico= Se refiere a los cambios de decoración y a los efectos escénicos empleados en el teatro.

  7.Redonda y sonante= Ganancia evidente, palpable.

  8.Lince= Persona aguda y sagaz. Perspicaz.

  9.Atisbos psicológicos= Observaciones cuidadosas de la conducta humana.

10.Ébano= Årbol de madera maciza, lisa y negra en el centro. Por antonomasia, negruzco.

11.Fulgor= Esplendor, destello, resplandor.

12.Rutinarios= Dicho de las personas que hacen las cosas sin pensarlas.

13.Alevoso= Perverso, pérfido, traidor, 

14.Abotagado= Hinchado, inflado.

15.Flatulento= Que padece gases en el tubo digestivo.

16.Chisporroteando= Despidiendo chispas reiteradamente.






martes, 8 de julio de 2014

DE PADRE A HIJO






DE PADRE A HIJO
(Artículo de 1915)

Querido amigo Ariel:

     Te llamo amigo y no te llamo hijo, a pesar de que soy tu padre, porque siempre he pensado que es más grato y más alto el título de amigo que el de hijo, ya que el primero significa selección y el segundo imposición. Es nuestro amigo aquella persona que nos es simpática y cuya compañía nos es agradable; es nuestro hijo... ya se sabe lo que es un hijo: un ser humano que llega berreando no se sabe cuándo, de no se sabe dónde, para no se sabe qué.
     Usted, mi respetable amigo Ariel, llegó berreando desaforadamente a mi "humilde morada" hace cosa de seis o siete meses, y ante un huésped tan incómodo, iracundo y llorón que yo jamás había deseado, acto seguido yo hubiera puesto pies en polvorosa, para huir de su molesta y odiosa presencia, a no haber contado usted, para aplacar mi justo furor, con la ayuda valiosa de su mamá, o sea, de la escuadra invencible. Siguió usted berreando, y seguí yo rabiando, hasta que poco a poco le fueron naciendo a usted ciertos hoyuelos insinuantes en la cara, y fue usted humanizándose hasta sonreir de cuando en cuando, y yo me fui ablandando, y usted fue tomándose confianzas con mi cara hasta babeármela, y se fue volviendo usted menos gruñón y más amable, y ha llegado a ser andando el tiempo algo así como un lechoncito glotón, pero suave y gracioso, a cuyo lado siento gusto en estar, salvo cuando tiene un berrinche y se vuelve intragable.
     Soy, pues, tu amigo, mi pobre Ariel, y probablemente te seguiré queriendo hasta que llegues a la edad del pavo, momento horrible que todo hombre debiera pasar en presidio, y he querido, ahora que estamos lejos el uno del otro, yo en San Juan, tú en Jayuya, en mi verde, suntuosa y balsámica Jayuya, amenguar un tanto mi penar de ausencia, volviéndome un Juan Bobo, escribiéndote esta carta que no has de leer, o que leerás dentro de veinte o treinta años, cuando ya el tiempo te haya obsequiado con una horrenda calva, como la que yo luzco por ahí los domingos y demás días festivos. Cuando me vino a la cabeza la idea bobalicona de escribirte, pensé en endilgarte una carta llena de sabios, filosóficos y aplastantes consejos... Pero me puse a escribir, se me fue la mano, y ya se han ido al diablo los consejos. Si esta carta tuviera consejos sería indudablemente muy seria y muy pesada, y en el mundo debemos eliminar en lo posible todo lo seriote y pesado. Estoy cargado ya hasta reventar de la manía que tenemos los hombres de descender, a fuerza de seriedad y de dura rigidez, a la categoría del ladrillo, cuando todo lo que hay de bello y de amable en la naturaleza es ligero y cambiante como la espuma, como la voz de los vientos y de los pájaros, como la luz, como la niebla... como la niebla gris y ensoñadora que me figuro flotando en este instante sobre la inefable paz de esas montañas.
     Además, querido amiguito, y esto acá entre nosotros: no te doy consejos, precisamente porque soy más viejo que tú, y sé por experiencia que la vejez nunca tiene razón contra la juventud. Si yo hubiera seguido los sensatos consejos de personas mayores y juiciosas que he recibido, a estas horas yo tendría quizás muchos miles de pesos, pero sería tan insípido como una batata y tan vulgarote y poco interesante como un pavo. Los viejos, sobre todo, nuestros viejos de América, creen que toda la sabiduría humana consiste en asegurarse la barriga, y sería atroz que por oírles demasiado, usted, honorable señor Ariel, cayese en la cándida y disparatada manía de poner su corazón y su cabeza al servicio de su barriga, cuando es tan lógico y tan bello y sabroso, poner el vientre, como un fiel y palurdo y obediente criado, al servicio de los príncipes cabeza y corazón.
     Pero ya para carta es bastante. Adios, suave, gordo y gracioso lechón mío. Quizás se me quede hoy algo en el tintero y quizás vuelva a escribirte pronto. Entretanto, conste que siento una nostalgia atroz de la grata sensación babosa que tu hociquito goloso solía producirme, resbalando como un trineo por sobre los encantos de mi rostro...




VOCABULARIO




  1.Puesto pies en polvorosa= Huir con precipitación y ligereza.

  2.Berrinche= Rabieta, enfado, pataleta.

  3.La edad del pavo= La adolescencia.

  4.San Juan= Ciudad capital de la isla de Puerto Rico (18° 29′ N 66° 08′ O ).

  5.Jayuya= Pequeño pueblo, cuna de Nemesio R. Canales, situado en 
la Cordillera Central de la isla de Puerto Rico  
     
  6.Endilgarte= Someter o encomendar  a otro algo desagradable.

  7.Aplastantes= Abrumadores, molestos, agobiantes.

  8.Pesada= Aburrida, latosa, insoportable.

  9.Cargado= Harto, colmado, saciado.

10.Palurdo= Tosco, rústico, ignorante.






viernes, 4 de julio de 2014

EL 4 DE JULIO









EL 4 DE JULIO
(Artículo de 1920)

     Cuatro de Julio... Washington... El pueblo norteamericano se reúne hoy con la devoción de siempre a rendir el fervoroso homenaje a ese nombre y a esa fecha, que son como el monumento levantado, en edades ya remotas, a la majestad del pensamiento humano, por los descendientes de los perseguidos  del May Flower, que vinieran a las playas de un continente, casi desconocido entonces, a librar su conciencia del encadenamiento que los tiranos de su tiempo la querían sujetar. ¿Qué mejor homenaje a esta figura y a esta fecha que recordar algunas de las palabras en que sintetizó sus ideales políticos el prócer de la independencia americana?
     "Si yo pudiera abrigar el más ligero temor de que la constitución formulada en la Convención que he tenido el honor de presidir pudiera algún día poner en peligro los derechos religiosos de cualquier sociedad eclesiástica, ciertamente que no habría puesto jamás mi firma al pie de ella; y si yo pudiera ahora concebir que el Gobierno por ella establecido viniera a ser de tal modo administrado que volviese insegura la libertad de conciencia, os ruego no dudéis de que nadie se mostraría más celoso que yo mismo de levantar barreras contra los horrores de la tiranía espiritual."
     En aquel tiempo en que el caudillo escribió estas palabras, los hombres luchaban, hasta el enardecimiento y la persecución, por principios religiosos principalmente, y ya vemos con la claridad con que formula Washington su anatema contra toda suerte de actos que envolviesen el menor peligro para la libertad de conciencia. ¡Cuán lejos estaba de su pensamiento que había de llegar un día en que los hombres encargados del gobierno de su pueblo atropellasen y encadenasen la libertad de conciencia, no ya en los enardecimientos y fanatismos producidos por el fervor religioso, sino, aguijoneados por mezquinos intereses económicos!
     ¡Con qué mezcla de indignación y asombro habría acogido el prócer emancipador de Norte América la profesía de que en el seno de su mismo pueblo habrían de llegar a ser los mismos principios básicos de aquella Constitución que él y sus compañeros le legaron orgullosos a su raza, considerados como cosa subversiva y penable en boca de los disidentes económicos de hoy, herederos de los disidentes religiosos de ayer!
     Como una ironía de la historia, quizás en el momento en que atruena los aires el eco de las manifestaciones de entusiasmo que provoca el recuerdo del fundador de la independencia, la Convención del Partido Demócrata reunida en San Francisco habrá proclamado candidato a la presidencia de los Estados Unidos a Mr. Palmer, precisamente el hombre que más se pronuncia en los tiempos actuales como antítesis viva de todo lo que en materia de ejemplaridad cívica se destaca de la obra y de la personalidad que hoy conmemora Norte América.
     Mientras en todas las ciudades, hasta las más humildes, se rinde hoy culto a los principios de libertad encarnados en la noble y austera figura de Washington, aquel prócer que con tanta angustia se asomaba a la perspectiva del menor peligro para la majestad de la conciencia humana, muchos hombres, y entre ellos la figura mansa y evangélica de Eugenio Debs, están sepultados en sombríos y espantosos calabozos. ¿Qué delito cometieron estos hombres? No otro delito que el de manifestar en voz alta y sincera lo que pensaban acerca de la guerra. He ahí cómo las barreras que quiso poner Washington como salvaguardia de los gobernados contra la opresión de los gobernantes no fueron suficientes. La conciencia humana sigue encadenada... y seguirá estándolo mientras la igualdad política que introdujo la revolución francesa siga siendo sólo una ficción legal debajo de la cual es fácil descubrir la realidad innegable y espantable de un estado de vasallaje económico que fabrica parias en vez de ciudadanos.





VOCABULARIO





  1.Fervoroso= Efusivo, entusiasta, ardoroso.

  2.May Flower= Mayflower= Es el nombre del barco que transportó en 1620 a los llamados peregrinos desde Inglaterra hasta la costa de lo que hoy son los Estados Unidos de América.

  3.Enardecimientos= Pasión, entusiasmo, exaltación.

  4.Aguijoneados= Alentados, incitados, provocados.


  5.Mezquinos= Egoístas, ruines, indignos.

  6.Subversiva= Que intenta destruir el orden establecido.

  7.Penable= Que puede recibir pena o castigo.

  8.Encarnados= Dícese del que representa alguna idea, doctrina, etc.

 9.Eugenio Debs= Eugene Víctor Debs (1855-1926)= Fundador del Partido Socialista de los Estados Unidos y candidato a la presidencia de ese país en las elecciones de 1904, 1908, 1912 y 1920. En esta última recibió 915,000 (6%), a pesar de hallarse encarcelado bajo el cargo de sedición a causa de su oposición a la Primera Guerra Mundial.

10.Salvaguardia= Garantía, amparo, defensa.

11.Parias= Personas excluidas de las ventajas y derechos de que gozan las demás en la sociedad.



LAS NUEVAS IDEAS






LAS NUEVAS IDEAS
(Fragmento del artículo  La Dinamita en Nueva York  de 1913)


     Es un consuelo para los que nos estamos volviendo viejos en este oscuro y apartado rincón, donde el mero pensar en rectificaciones y avances en materia de costumbres se considera como un delito, el ver cómo, a pesar de los pesares, van triunfando en todas partes-¡hasta en Nueva York!- las ideas renovadoras e intrépidas de Nietzsche, de los Ibsen, de los Bernard Shaw. Ya que aquí no sentimos otras preocupaciones, otras inquietudes mentales que las que nacen del negocito y de la ramplona y cursi y cargante y eterna chismografía política, bueno es buscar de cuando en cuando un agujero, por donde asomarse a contemplar lo que pasa afuera. Y lo que pasa afuera es que el socialismo y el feminismo y otros cuantos ismos, de aquellos que nuestros abuelos cándidamente consideraban como delirios y aberraciones de la mente de algún candidato a presidio, van dando la batalla hasta en los más remotos rincones y quedándose con el mundo.



VOCABULARIO




1.Consuelo= Alivio de la pena. Gozo, alegría.

2.Rectificaciones= Acción de enmendar uno sus actos o su proceder.

3.A pesar de los pesares= Contra la fuerza o resistencia de las cosas. No obstante.

4.Renovadoras= Que reemplazan una cosa vieja por otra nueva.

5.Intrépidas= Arrojadas, que no temen a los peligros.

6.Inquietudes= Preocupaciones que quitan el sosiego, turban el reposo.

 7.Ramplona= Grosera, inculta, vulgar.

 8.Cursi= Que con apariencia de elegancia o riqueza es ridículo y de mal gusto.

 9.Cargante= Que molesta o incomoda.

10.Chismografía= Ocupación de traer y llevar chismes o noticias, para murmurar o sembrar cizaña.

11.Cándidamente= Con sencillez, con ingenuidad.

12.Delirios= Despropósitos, disparates.

13.Aberraciones= Desvíos, errores del entendimiento.






lunes, 30 de junio de 2014

AQUILATACIONES (6)





AQUILATACIONES (6)
(Artículo de1916)

     En el número anterior de Juan Bobo, tuvimos el gusto de aplaudir sin regateos al juez de la Corte Suprema señor Toro Cuebas por algunas frases de su discurso en el Congreso de Panamá, en las que nos pareció latía un hermoso sentimiento de rebeldía generosa y valiente contra las grandes injusticias sociales de que está llena la civilización actual. Y, con la misma simpatía para el recto funcionario con que entonces le aplaudimos, anotamos hoy algunas objeciones que otra parte de aquel discurso nos sugiere. Nos referimos a las frases en que el orador se declaró ardoroso partidario del protestantismo y propugnó su definitiva supremacía en Puerto Rico. No somos católicos, pero no podemos ocultar la penosa sorpresa que nos produce tal actitud del ilustrado orador. Copiamos:
    
      "El caso de Puerto Rico es para mí decisivo con respecto al resultado que se obtendrá en toda la América Latina de iniciarse y sostenerse un movimiento protestante altruista y vigoroso". "Hay algo que vive con nosotros, que es parte de nuestro propio ser, y es la herencia de nuestros antepasados. Y allí donde la Reforma vaya, y allí donde el ministro protestante realice su misión, allí irán, allí actuará la herencia de tantas generaciones que en los pueblos del Norte lucharon por la libertad del hombre". "A mi juicio, las causas de la educación general del pueblo y de la dignidad del trabajo, encontrarán en ella su sostén más firme".
     
     Tenemos, pues, que el señor Toro Cuebas todavía cree floja la constante y perniciosa propaganda protestante que aquí se viene realizando y aspira a que ésta continúe en mayor escala. Y, realmente, nos parece una horrible desdicha que aquí se piense en suplantar una cosa tan interesante y tan bella como el catolicismo, por otra cosa tan mezquina, seca, intolerante y feroz como el protestantismo. No; no somos católicos ni profesamos ningún dogma, pero entre la fe católica y las doctrinas protestantes preferimos sin vacilar la primera. ¿Por qué? Porque la religión católica es vieja, y si bien nació en Judea, pasó por Grecia y Roma y poco a poco se fue saturando del perfume de la cultura refinada de estos pueblos. Los mitos paganos, las poéticas figuras concebidas por el genio griego y el romano, viven y palpitan aún en el rito católico. Mientras que el protestantismo, nos ha parecido siempre la más ridícula pedantería del espíritu humano. Ambos, católicos y protestantes, parten de un dogma, de una verdad revelada por Dios a los hombres; pero al paso que el católico afirma y defiende este dogma confiado en la virtualidad del mismo y amparado únicamente en la fe, el protestante apela a la razón y habla del libre examen, como si fuera posible que la razón y el libre examen pudiesen ni por un momento servirnos para llegar a una verdad revelada. Las verdades reveladas, los dogmas religiosos, se creen o no se creen; pero ante ellos para nada sirve la razón: ésta es la modesta y lógica actitud del católico. Pero el protestante no se resigna con ésto; el protestante adopta un aire doctoral insufrible y trata de hacerle a usted tragar el mismo dogma, la misma cosa revelada por Dios a los hombres, no atrayéndole a usted por el sentimiento, la intuición, la fe, como hace el católico, sino por la razón --¡por la razón!-- olvidando que la razón, que el pensamiento humano es incompatible con toda doctrina o verdad que se dice salida de la boca de un Dios. Y mientras el espíritu católico, a fuerza de caminar por el mundo, y de vivir en contacto con toda clase de gentes y de ideas, y de subir y caer y volver a subir y caer, ha ido evolucionando, depurándose de su grosera acometividad primitiva, y adaptándose al tono de cada período histórico, debiéndosele hasta el Renacimiento en gran parte; el protestante, recién salido del cascarón, muchacho con zapatos nuevos, creyéndose pedantescamente hijo legítimo de la razón y depositario único de la verdad, tiene la impetuosidad feroz de todo lo bárbaro, y allí donde levanta su tienda y perfila su rígida silueta el misionero, se acaba para siempre la alegría, y huye asustada la gracia, la gracia encantadora que emana siempre de la flexibilidad, de la espontaneidad, y se le arruga y se le ensombrece la cara a todo ser viviente. En una comunidad puritana, esto es, protestante, ¿qué excelsa joya del pensamiento humano se habría salvado? ¿qué excelsa desnudez de arte pagano se nos habría revelado? ¿qué alas divinas de águila de la idea, como, las de Ibsen, como las de Whitman, como las de Nietzsche, como las de Shaw, como las de Anatole France, no habrían sido impíamente arrancadas o quemadas? ¡Oh el protestantismo! Creo sinceramente que no hay mayor plaga en el mundo, Es fundamentalmente el mismo dogma de que arranca el catolicismo; el mismo dogma, pero disfrazado hipócritamente de racionalismo, liberalismo. Y como lo más que odiamos en el mundo es la hipocresía, porque de ella salen todos los males que afligen al hombre, permítasenos que temblemos de espanto al solo anuncio de que nos arrope más y más en Puerto Rico la siniestra nube del odio luterano y calvinista. ¡Oh nuestro bueno e ilustrado amigo Toro Cuebas: por Dios, no nos protestantice más, que ya es bastante el fariseísmo que aquí padecemos! ¡Protestantismo, es decir, puritanismo; es decir, mojigatismo; es decir misionerismo; es decir canibalismo; es decir ignorancia, intolerancia, asfixia, muerte!




VOCABULARIO




  1.Juan Bobo= Revista semanal publicada en Puerto Rico de diciembre de 1915 hasta junio de 1917 de la cual Nemesio fue fundador, editor y redactor.

  2. Toro Cuebas= Emilio Toro Cuebas (1876-1955)=  En 1909 el Presidente de los Estados Unidos, William H.Taft, lo nombró Juez Asociado del Tribunal Supremo de Puerto Rico y en 1922 el Presidente Warren G. Harding lo nombró Juez Presidente, cargo que ocupó hasta su retiro en 1943.

  3.Mezquina= Cicatera, vil, innoble.

  4.Seca= Estéril, inútil, poco amena.

  5.Feroz= Severa, rigurosa, inflexible.

  6.Virtualidad= Implícito, tácito; que está comprendido en sí mismo.

7.Racionalismo= Doctrina filosófica fundada en la omnipotencia e independencia de la razón humana.

  8.Liberalismo= Tolerancia, transigencia, flexibilidad.

  9.Luterano= Relativo al reformador religioso alemán Martín Lutero (1483-1546).

10.Calvinista= Relativo al teólogo y reformador religioso francés Juan Calvino (1509-1564).

11.Mojigatismo= Calidad de disimulado o que finge humildad.

12.Misionerismo= Proselitismo, propagandismo, pregonerismo.

13.Canibalismo= Ferocidad, inhumanidad propia de los caníbales.






martes, 24 de junio de 2014

AQUILATACIONES (5)






AQUILATACIONES (5)
(Artículo de 1916)




     Ahora que hemos tenido una compañía de Ópera en el Municipal, y puesto que en esta sección del periódico se trata siempre de aquilataciones artísticas, tenía yo el propósito de escribir algo muy docto, muy erudito sobre la ópera, esa manifestación artística tan del gusto de las gentes bien educadas. Con una buena mano de enciclopedia --ya se sabe lo mucho que éstas abundan-- me hubiera yo puesto en excelentes condiciones para tratar de la materia tan por lo catedrático, que seguramente habría conquistado la admiración general. Pero es el caso, señores míos, que el germen de salvajismo que hay en mi condenada naturaleza es tan grande, que, después de haberme tomado el trabajo de proveerme de la célebre Enciclopedia Británica, y de abrirla por la palabra ópera, los nervios se me han alborotado y la pluma se me ha resistido y rebelado de tal modo, que, una de dos: o mando la reverenda enciclopedia a paseo y no digo esta boca es mía y renuncio a lucirme a tan poca costa, o parto por la calle de en medio y le alzo la compuerta a la represa de mis sentimientos, y digo lo que pienso, o mejor, lo que siento de las óperas. No hay que decir que entre las dos cosas prefiero la última, y que, alzada la compuerta, ya no hay quien me salve de la ignominia de confesar "urbi et orbi" que las óperas no sólo no me gustan como le gustan a todo el mundo, sino, que al contrario, me molestan y me joroban escandalosamente. ¿Por qué? Qué sé yo: sería cosa muy larga y muy difícil de contar, pero el caso es que mientras más me encariño con la música pura, más me repugna la híbrida y absurda mixtura esa de música y drama que hay en la ópera. Me gusta mucho el drama, pero reniego del drama burdo en que la vida se me presenta tan violentamente desfigurada y sacada de quicio que para enterarme de la simpleza de que Pepe está enamorado de Juana, quien a su vez lo está de Antonio, cosa que no debiera interesar más que a las jovencitas ingenuas que sueñan sueños de Juan de Dios Peza y de Nuñez de Arce, tengo que soportar que me lo digan gorjeando o berreando desaforadamente.
     ¿Qué diablos de ambiente de realidad, de verdadero y emocionante conflicto dramático puede haber entre tipos tan falsos, tan chocantes, tan groseramente ridículos como los tipos de las óperas? ¿Cómo puede conmovernos la babosa bobería amorosa que por regla general desespera al tenor, si nos la presenta andando por la escena como un saltamontes o como quien se tira a fondo en un lance de esgrima, o volviéndose más meloso que una jalea, o dando alaridos y cuadrándose e inflándose todo como si fuera a reventar para obsequiarnos al final de su patética narración con un estrepitoso do de pecho? ¿Cómo es posible compadecer de veras a la tiple y llorar con ella si a lo mejor, en lo más recio de la trifulca, se nos descuelga haciendo cadeneta con la voz y compitiendo en gorgoritos con la flauta? Dan ganas de decirle a la tiple: señora, si tiene usted la imperdonable mentecatez de creer interesante a ese tenor de voz barrigona  o amerengada que a cada instante se le viene a usted encima a paso de esgrima poniéndole los ojos en blanco y esponjándose como un pavo real para soltarle desaforados gritos, y quiere usted que nos enteremos, háblenos en cristiano, o sálgase de aquí a buscarse un canario y cuéntele lo que le pasa, y si no se lo cuenta al canario cuénteselo a su abuela, porque lo que somos nosotros, ni una papa entendemos.
     Y no es que aspire yo a que en el teatro tengamos una exacta, literal y enfadosa reproducción de lo que pasa en la vida, pues demasiado sé que esto es fotografía y no arte, pero sí aspiro a que se me represente la vida, esto es, a que se me ponga delante de una manera sintética aquella parte de la vida que contiene más intensa, más palpitante expresión de realidad.
     Pero ¿y la música? --se me dirá--. Y yo contesto que mi impresión de la música es tan mala como mi impresión de los dramas fastidiosos, chillones, y grotescos de la ópera. Pero ¿y por qué? --se me volverá a decir--. Y yo respondo otra vez que qué sé yo, pero que siempre he creído, Dios me lo perdone, que la música de la ópera es a la verdadera música como el churriguerismo a la arquitectura y como los dramones del cine son al verdadero drama. La música de la ópera me parece aparatosa, efectista, chillona, hueca, falsa. Cuando no es insoportable de pesadez, vulgaridad y vacuidad, es insoportable de artificioso, hipócrita, amanerado, ñoño y empalagoso azucaramiento. Yo no niego que hay momentos musicales en algunas óperas verdaderamente grandes y geniales, pero afirmo que, una de dos: o no tengo temperamento yo para la música, y entonces no me explico la sincera afición que tengo por Bethoven, Greig, Chopin, Wagner (cuyas óperas no son tales óperas, sino grandes sinfonías en que la voz se utiliza como un simple recurso orquestal), o tengo razón al afirmar que los buenos momentos de verdadera inspiración en las óperas son tan poco frecuentes y están tan ahogados en un mar de ramplonería efectista que no vale la pena de irlos a pescar con el sacrificio de tiempo, de bolsillo, de comodidad, de sentido estético y hasta de sentido común que impone a sus devotos esa fastidiosa, majadera, charlatana y pintarrajeada vieja que se llama la señora Ópera, tan del gusto de las gentes bien educadas y tan del disgusto de los jíbaros cimarrones como yo. La cual vieja pintarrajeada, o mucho me equivoco, o está llamada a desaparecer muy pronto, dada la gran velocidad con que vamos evolucionando todos los humanos con la sola excepción, por supuesto, de las personas bien educadas (para los cuales no hay otra evolución posible que la de una pulgada de más o de menos en el ancho de los pantalones o en la solapa de la chaqueta o del frac).




VOCABULARIO




  1.Mando... a paseo= Se usa para manifestar desagrado o desaprobación de lo que se hace.

  2.Ignominia= Descrédito de quien ha perdido el respeto de los demás a causa de una acción indigna.

  3.Urbi et orbi= A la urbe y al orbe (a Roma y al mundo). A todo el mundo sin restricciones.

  4.Burdo= Tosco, grosero, inculto.

  5.Sacada de quicio= Sacarlo de su natural estado.

  6.Juan de Dios Peza (1852-1910)= Poeta lírico mejicano cuyos poemas se caracterizan por sus exageraciones románticas.

  7. Núñez de Arce= Gaspar Núñez de Arce (1834-1903)= Poeta español quien en su obra siempre buscó conscientemente la sencillez expresiva y sostenía que el ritmo, el metro y la rima lo era todo en el verso.

  8.Gorjeando= Imitando los quiebros de los sonidos que hacen los pájaros al cantar.

  9.Tiple= Persona que tiene la más aguda de las voces humanas. Soprano.

10.Gorgoritos= Gorjeos (ver núm. 8).

11.Sintética= De manera compendiada, condensada.

12.Churriguerismo= Churrigueresco= Estilo arquitectónico empleado por José Benito Churriguera y caracterizado por una exuberante ornamentación.

13.Dramones= Obras teatrales de escasa calidad literaria.

14.Aparatosa= Ostentosa, pomposa, jactanciosa.

15.Efectista= Falsa, artificiosa, sensacionalista.

16.Ñoño= Que muestra sentimentalismo o sensibilidad exagerados.

17.Ramplonería= Vulgaridad, simpleza, falta de calidad.

18.Pintarrajeada= Mucho y mal pintada.

19.Cimarrones= Dícese de las personas incultas, toscas, rústicas.

20.Frac= Traje de etiqueta masculino que tiene por detrás dos faldones.






viernes, 20 de junio de 2014

AQUILATACIONES (4)






AQUILATACIONES (4)
(Artículo de 1916)




     --"¡Oh! no es posible negar que Fulanito es un buen escritor, un gran literato."
     --"¿Por qué?", pregunté yo.
     --Y mi interlocutor respondió: "porque emplea unos giros tan castizos, y tiene un léxico tan escogido y abundante, y posee un estilo tan galano y tan correcto..."
     Yo me quedé callado como un muerto, y mi interlocutor siguió afligiéndome y enfermándome los oídos con otras mil majaderías acerca de lo bueno, de lo excelente que era, como escritor, Fulanito.
     Y de la misma manera que pensaba el majadero de mi interlocutor sobre Fulanito, pensaba y piensa todo el país, este mi desdichado país donde el gusto literario no evoluciona nunca, y si evoluciona, lo hace con una lentitud de carreta vieja que exaspera y espanta.
     ¿Y qué de extraño tiene que suceda ésto, si en la misma España, hasta hace muy poco, pasaba tres cuartos de lo mismo? ¿No se tuvo allí durante mucho tiempo a don Juan Valera por un portento, simplemente porque usaba siempre un estilo correcto, galano y castizo? Es verdad que el gran don Juan Valera era muy superficial y decía muchas enormes tonterías; pero las decía con giros de Cervantes y en un estilo muy cuidado y relamido, y eso ya era bastante para que se le diese patente de excelso. Y lo que pasaba allí hace unos quince o veinte años, está pasando aquí todavía y pasará por mucho tiempo. Para apreciarle y calificarle a usted, no se tiene en cuenta su pensamiento, su visión interna de las cosas, sino sencillamente su estilo, sin que se eche de ver jamás que esto es tan idiota como el formar juicio de los hombres, no por sus actos ni por su carácter y facultades, sino por la manera como visten.
     Pero venga acá, señor mío, --hay que decirles alguna vez a estos majaderos por el estilo del ganso de mi interlocutor--; ¿no sabe usted que la calidad de un vino no se busca en el envase que lo contiene, sino en el sabor del vino mismo? ¿No concibe usted que el envase sea excelente y el vino pésimo, o el envase pésimo y el vino excelente? ¿Y no se da usted cuenta de que el estilo no es otra cosa que el envase? ¿De qué vale que Fulanito le dé a usted palabras escogidas y raras, y frases castizas y períodos muy sonoros y limados para venirle a decir a usted en resumen las mismas cosas vulgares y manoseadas que usted ha oído cien veces? ¿Cree usted que Cervantes es bueno, es el genio admirable que todos reconocemos, por el estilo que usó, o por los pensamientos y emociones que expresó o suscitó? ¿No sabe usted --ya que hemos tocado a Cervantes-- que antes que él y después que él han habido y habrán millares de escritores mediocres con un estilo más galano, correcto y castizo que el suyo? ¿No sabe usted que cualquier maestrito de gramática de su tiempo --del tiempo de Cervantes-- se habría avergonzado sinceramente del estilo de éste, lleno de neologismos, cacofonías y demás innumerables e imperdonables defectos gramaticales? Pues si lo sabe usted, quíteseme delante, so memo, y no me vuelva más, por Dios, a machacar los oídos con el sonsonete de que Fulanito es bueno porque su estilo es correcto, galano y castizo, cuando en realidad lo que le pasa a Fulanito es que es un ganso tan grande como usted que, no teniendo nada suyo y nada grande en la cabeza, pone todo su empeño y todo su tiempo en la necia tarea de forjar pedestres agudezas de almanaque y de zurcir y limar, con paciencia de sacristán en cuaresma, frases y más frases cuyo mérito está, no en lo que dicen --porque sólo dicen vulgaridades y simplezas que usted le está oyendo a su cocinera desde que vino al mundo-- sino en que son castizas, esto es, servil imitación de expresiones muertas, de los modos de hablar --gangosos, retorcidos y cargantes en su mayor parte-- que usaron nuestros tatarabuelos.
     ¿No sabe usted, don Cañafístula, que los genuinos creadores, los verdaderos exploradores de la selva negra del ensueño, no son ni han sido ni podrían ser castizos, porque toda idea o emoción nueva busca una expresión nueva, y decir creador es lo mismo que decir innovador, y todo innovador es un inmolador de las viejas rutinas que llaman castizas? ¡Ay don Cañafístula, qué atrasado anda usted!




VOCABULARIO




  1.Castizos= Dícese del lenguaje puro y sin mezcla de voces ni giros extraños.

  2.Galano= Correcto, elegante, refinado.

  3.Majaderías= Estupideces, simplezas, necedades.

  4.Portento= Persona admirable por alguna condición. Prodigio, fenómeno.

  5.Juan Valera (1824-1905)= Diplomático y novelista español. Su obra se caracteriza por un estilo muy cuidado y correcto.

  6.Relamido= Afectado, rebuscado, estudiado.

  7.Sonoros= Grandilocuentes, pomposos, ostentosos.

  8.Limados= Revisados y corregidos para perfeccionarlos.

  9.Han habido y habrán= Incorrección gramatical como broma irónica para resaltar un texto en que se habla de correcciones o incorrecciones gramaticales.

10.Neologismos= Vocablo, acepción o giro nuevo en una lengua. 

11.Cacofonías= Vicio del lenguaje que consiste en la repetición frecuente de unas mismas letras o sílabas.

12.Pedestres= Vulgares, ordinarias, corrientes.

13.Gangosos= Confusos, ininteligibles, enrevesados.

14.Retorcidos= Artificiosos, rebuscados, estudiados.

15.Cargantes= Insoportables, fastidiosos, irritantes.